La unidad en Cristo – Filipenses 2:1-11 – Primera Parte

Aparte de lo doctrinal, no hay nada que ha hecho más mal a la Iglesia de Cristo que la unidad. Nuestra falta de unidad ha causado que el mundo nos rechace y no desee escuchar. Lo peor de todo es que no es nuestro nombre el que está siendo deshonrado sino el de Cristo.
En Juan 17:11 nuestro Señor oró para que nosotros como Iglesia fuéramos uno en Él. Esa fue su oración y debe ser nuestro deseo en la iglesia.

 ¿Qué impide la unidad en Cristo? 

Hay muchas razones. Pablo trata este tema en el libro de Filipenses. En el capítulo 1 menciona de “algunos” creyentes que compartían el evangelio por ambición personal (Fil. 1:17). Esto estaba causando división. El deseo personal, lo que nosotros queremos, nuestros deseos ambiciosos con motivaciones equivocadas llevan a la falta de unidad en la iglesia.

El ORGULLO está atado a este ambición. El orgullo no lleva a pensar que nosotros tenemos la razón, tenemos el derecho de ser reconocidos, de ser tratados bien, de recibir lo mejor sin importar que esto traiga daño a los demás.

Pablo comienza el capítulo 2 diciendo “Por tanto…” conectándolo con el capítulo 1:27-30 donde habla de que debemos estar unidos combatiendo por el evangelio ante los que se oponen. Estas personas no creyentes, posiblemente conectadas con lealtad al gobierno romano se oponían a lo que los creyentes que mostraban con sus vidas su amor a Cristo y compartían con otros su evangelio.

En Filipenses 2:1-4, Pablo comparte la motivación de esta unidad expresando cuatro indicativos que comienzan con “si” y el enfoque de la unidad en los versículos 5-11 mostrando el como nuestro Señor Jesucristo es el Señor su Iglesia.

Recordemos que esto es para la iglesia, no es algo individual. No podemos vivir en unidad si no vivimos en comunidad con la iglesia de Cristo. Así que no apliquemos esto a nuestra vida individual, sino que pensemos en como esto debe ser aplicado en la iglesia junta tanto dentro y fuera del edificio.

I. La motivación de la unidad vv.1-4

La motivación o la base de la unidad envuelven cuatro indicativos que son realidad de nuestra vida. “Si” no significa algo condicional o inseguro sino una realidad que existe, que es parte de nuestra vida.

A. El lado humano – Lo que nosotros hacemos v. 1a
“si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor”

1. La consolación (exhortación) en Cristo
“si hay alguna consolación en Cristo”

Nuestro consuelo viene de Cristo. No solo es nuestro consuelo en base a nuestra unión con Él sino que también es por autoridad que la recibimos. El consuelo no solo nos anima a seguir fieles y unidos sino que nos da el valor para seguir compartiendo el evangelio. La unidad está motivada por el consuelo que Cristo, como nuestra suma autoridad nos ha dado al creer en Él. Y este consuelo debemos expresarlo también a otros en la iglesia.

Esta consolación es a la vez un ruego de vivir en unidad. Pablo usa la palabra “consolación” en el capítulo 4:2 como ruego. Así que esta palabra tiene la idea de que hay un ruego o  exhortación a la unidad en Cristo.

¿Porque necesitamos consolación? Porque cuando estamos unidos en Cristo para vivir y compartir el evangelio habrá resistencia y, posiblemente persecución. Esta persecución es un don de Dios y su consuelo será evidente y necesario en esos momentos.

2. La consolación del amor
“si algún consuelo de amor”

Pablo en el capítulo 1:9 ha orado para que los Filipenses tengan un amor abundante basado en el conocimiento y discernimiento.

Este amor es el amor de Cristo. El amor que nos demostró Cristo al morir por nosotros en la cruz. El amor con el cual ama a su Iglesia. Este amor debe ser el que compartimos unos a otros en la unidad en Cristo como Su Iglesia.

Es bonito compartir tiempo, comida, aun el tiempo de enseñanza y adoración pero la comunión que es la base de esto es el amor. Si el amor de Cristo no es la base de nuestra comunión no habrá unión. Estar juntos no significa unión. La unión es interna antes que externa. Podemos pretender que hay unidad pero esto no es unidad.

Hay familias que se reúnen para compartir tiempos de celebración pero no se hablan, están enojados unos con otros. Aparentan la unidad pero esto no es unidad. Esto es falsedad. De igual manera puede suceder en la iglesia.

La palabra que Pablo usa para “consuelo” aquí significa hablar amigablemente a otra persona. Esto es como el amor se demuestra pero la idea más allá de esto. Este tipo de trato, el amor que nos demostramos unos a otros, nos anima a seguir unidos.

B. El lado divino – lo que Dios hace v. 1b
“si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia”

1. Comunión del Espíritu
“si alguna comunión del Espíritu”

La comunión en el evangelio (1:5) tiene como base la comunión del Espíritu Santo. Cuando creímos en Cristo recibimos el Espíritu Santo en nuestras vidas, es Él quien nos une en Cristo. No son nuestros esfuerzos que nos unen, sino el Espíritu Santo. En la medida que obedecemos al Espíritu Santo, nuestra unidad crecerá.

¿Cómo puede una iglesia multiétnica, multilingüe y con diferencias sociales como la nuestra vivir en unidad?
Es a través del Espíritu Santo. Él lo hace en la medida que somos obedientes a su guía. No solo tendremos unidad sino que seguiremos firmes en el evangelio como dijo Pablo en el capítulo 1 versículo veintisiete.

2. El afecto profundo y la compasión
“si algún afecto entrañable, si alguna misericordia”

La palabra para “afecto entrañable” es “intestino” y se usa figuradamente para expresar un afecto profundo y emotivo. Este afecto va acompañado con la misericordia o compasión. Esta compasión es la que Dios nos da (Rom.12:1; 2 Cor. 1:3)

Pablo había recibido este tipo de afecto y compasión de parte de los Filipenses a través de su ayuda (Phil. 4:10-18) y se habían preocupado mucho por él.  Este tipo de afecto que le habían mostrado es el que ellos deberían tener unos a otros. Esto debería ser el incentivo para tener unidad en Cristo.

II. ¿Cómo se logra la unidad? vv. 2

“completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa”

A. TENIENDO UN MISMO PENSAR (Sentir) v. 2a

La palabra que usa Pablo es la misma que usa en 1:5 y en 2:5 que se refiere a tener mente de Cristo y en 4:2 cuando le dice a Evodia y Síntique que sean de un mismo sentir en el Señor.

¿Que quiere decir Pablo con tener el mismo pensar o sentir? No es el que todos pensemos literalmente lo mismo o que seamos uniformes. Pablo quiere decir que tengamos la misma meta, la meta de vivir para Cristo, la meta de compartir el evangelio con otros, la meta de vivir como ciudadanos del reino de Cristo.

B. TENIENDO UN MISMO SENTIR v. 2b

Pablo manda a tener el mismo amor del que habló en 1:9. Había algunos que predicaban a Cristo por amor y otros por sus propios deseos ambiciosos. El llamado es que los creyentes en Filipos tengan amor unos a otros. Este amor no busca lo suyo, o que compite con otros para ser más importante. Es el amor como Cristo lo demostró el que trae la unidad.

Este es el amor que nosotros debemos tener entre nosotros. Este amor nos une en un mismo sentir. La gente lo podrá ver y querrá saber porque tenemos tal unidad. Nos dará la oportunidad de compartir el evangelio de Cristo. Lo opuesto también sucederá si no tenemos un mismo sentir y un mismo amor, alejará a las personas de Cristo.

Es por esto que es importante que en todo lo que hagamos aquí en Grace, lo hagamos con un mismo sentir y demostrándonos TODOS unos otros el amor de Cristo.

C. TENIENDO HARMONÍA EN NUETRO PROPÓSITO v. 2c
“unánimes, sintiendo una misma cosa.”

Literalmente esta parte dice, “teniendo un mismo espíritu y una misma alma”. La idea que Pablo convoca es el de tener armonía que viene de tener una mente enfocada en una meta común. En el contexto, el enfoque es trabajar por la causa del evangelio.  Hay una armonía enfocada en el propósito de vivir para Cristo y servir a Cristo.

Como iglesia debemos trabajar en armonía como hermanos en Cristo enfocados en nuestro llamado de ser y hacer discípulos para la gloria de Dios. Esta manera de pensar, sentir y trabajar es la que produce unidad y rechaza cualquier otra cosa que cause división en nuestro medio.

Cuando estamos unidos en un mismo pensar, en un mismo amor y en mismo espíritu no hay lugar para nuestros propios intereses, deseos, o prioridades egoístas. No buscamos lo nuestro, sino la voluntad de nuestro Señor. Buscamos vivir para Él, conocerle más y servirle con devoción singular. Compartimos su vida a través de nuestro vivir en Él. Compartimos el evangelio que son buenas nuevas de salvación a todo aquel que cree. Todo lo que hacemos en la iglesia es para darle gloria a Cristo como Señor de la Iglesia.

D. HACIENDO NADA POR EGOÍSMO O PARA AUTO EXALTACIÓN v. 3a
“Nada hagáis por contienda o por vanagloria”

La actitud de los que estaban predicando a Cristo con motivaciones incorrectas estaba afectando a la iglesia en Filipos.  El egoísmo de estos estaba causando divisiones debido a sus ambiciones personales. Estas personas eran vanagloriosas, personas “infladas” pero que no reflejaban la realidad. Se creían más o aparentaban más de lo que realmente eran ya que lo externo no reflejaba lo interno. Pablo manda a la iglesia de Filipos que esto no sea así en la iglesia.

Este tipo de actitud no es digna de Cristo. Esto no debe ser parte de nuestra iglesia. Todos los que somos parte de esta iglesia debemos siempre tener esto en mente. Nada de lo que hacemos es para auto exaltarnos, para hacernos creer más que otros. El único que merece la gloria es Cristo. Esto lo explicará Pablo en los versículos 5 hasta el 11.

E. HACIENDO TODO CON HUMILDAD Y DEFERENCIA v. 3b-4
“antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo” 

La humildad, entender quienes somos en Cristo, debe ser la manera de actuar para preservar la unidad en la iglesia. Somos humildes porque Dios nos manda a ser humildes al reconocer que solo Él merece la gloria. Salmo 147:6-8; 138:6; Isaías 57:15; Santiago 4:6
Pablo mostrará el ejemplo de Cristo como el ejemplo de humildad y como nosotros debemos seguir su ejemplo. Si decimos que vivimos para Cristo debemos actuar como Cristo, con humildad en su iglesia.

Debemos tener deferencia, considerar, dar preferencia (la misma palabra “considerar” se usa en 3:8 y 4:7) a otros con su valor antes que buscar lo que nosotros queremos. El deseo es de honrar, animar, edificar a la otra persona antes que a nosotros. Este es un concepto anti-americano y en contra de nuestras inclinaciones.
Una vez más, Pablo nos mostrará con el ejemplo de Cristo que esto es posible porque Él lo hizo posible y nos ha dado su Espíritu para vivir como Él nos manda. No es fácil pero requiere que muramos cada día a nosotros mismos para vivir para Cristo.

El versículo explica un poco más el concepto de ser altruistas.  La persona altruista no es la que lo da todo necesariamente. La persona altruista es la que no solo piensa en si misma, lo cual es normal o justo, sino que piensa MÁS en otros.

Otra interpretación de este versículo es que debemos mirar o enfocarnos en el buen ejemplo de otros creyentes que reflejan el carácter de Cristo para ayudarnos a no enfocarnos solo en nosotros mismos (El punto de vista de Lutero, citado en el Comentario Pillar).

Practicar esto como iglesia nos lleva al enfoque de la unidad. Una iglesia unida reflejará la mente de Cristo como se describe en los siguientes versículos.

Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube

 

Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> consolacion en Cristo, Cristo Señor, exaltación de Cristo, Filipenses 2, harmonía, imitando a Cristo, la unidad en Cristo, Señor Jesucristo, un mismo pensar, una mente en Cristo, unidad | Comments Off on La unidad en Cristo – Filipenses 2:1-11 – Primera Parte

Persistence to Succeed: A Tribute to my Wife

I have written several posts about our Hispanic culture describing some our general characteristics. For the most part I have stayed away from writing negative generalities, even though they are important to acknowledge because they can help us grow and learn. An area that people often crave to hear about is about Hispanics that succeed in their lives. For the most part we look for them in our general popular culture, in politics or in business. This is all good. But we often overlook those that are around us that have achieved success in their lives. This success is not measured by the amount of digits the person earns in his or her career, but by the effort, persistence and hurdles they have had to overcome to achieve their goals for their lives. I have one close to me. My wife. Here is a brief tribute to her as woman who has persisted to be where she is now. I know there are many others out there that serve as role models for our Hispanic culture but here is my favorite, the one and only love of my life.

Patricia was born in San Gregorio, Michoacán México to a large family of eight, four boys and four girls. She was the second born. Her name was given by her dad who probably took the name from the fact that she was born in March, and decided to name her after St. Patrick. She might dispute this but I will go ahead and leave it here. I have described what life was for her mom Espi, who is one of my heroes and hers as well, in another post so I won’t go in too much detail here. She was virtually a single parent who raised eight children with very few means.  Her family was poor, often lacked food to eat, clothing to wear or blankets to sleep (this would be considered far below poverty here in the United States).  My wife tells me how even though her mom was illiterate she would sit them at the table to do homework. She pretended she knew what they were doing when in fact she didn’t. But this fostered in them the idea that they needed to be educated. They all learned good manners, went to school, and almost all learned a profession.

My wife wanted to be a flight attendant but this choice wasn’t given to her by her mom, partly because she did  not want her to go far away (a typical Hispanic parent apprehension). She had two choices that were available in her town en La Barca, Jalisco. One of them was being an administrative assistant or secretary. The other one was a nurse. She chose the latter.
As a second born, my wife was the de facto first-born assuming the responsibility of being her mom’s secretary and assistant. She went on errands from an early age, wrote and read letters for her and was considered the favorite (I hope her siblings don’t read this) and is to this date. By the age of 13 my wife was already working assisting in a hospital. Her first experience in the operating room where she was told to hold a man’s amputated leg. She remembers vividly and recounts the feeling of holding the leg and almost tossing it.

Patricia went on to finish “Preparatoria” (which is the equivalent of High School or grades 10-12th) ranking second in her class and then went on to nursing school.  This took three years plus a year in internship. She was top of her class getting the best grades. One of her classmates who was a top student was jealous of her because she was able to get good grades without spending too much time studying. Her strategy was simple she says, “I would pay attention in class without any distractions.” She did this and got the best grades graduating first in her class. After finishing her classwork she went on to do her internship. This was the first time she got to go out and live out of her town, la Barca Jalisco.

After finishing her nursing program, she was convinced that she needed to come to America where she was told the lie that “money was found on the streets”. This was an opportunity to go work and help her mom. Her plan was to come and earn money to buy her a home. In her early 20’s she left her town and came to America. She arrived in Santa Ana California to live with some relatives. It was hard for her to get a job with no English but she did. She found a job in a plastic factory where she worked for a few months and then moved to another one that made mini blinds. Her interview for this last one was all in English and she remembers saying “yes” to almost all the questions including the one about working the evening shift. During the day she went to ESL classes to learn English and eventually earned her GED after two years. In about two years she was able to be fluent enough to have a conversation in English. Simultaneously, she took a course in medical assistant.

She loves her mom!

After getting her medical assistant course done, a doctor with whom she did her practice hired her as a medical assistant. She recalls how nervous she was when she had to answer the phones in English at the clinic. She persisted and earned a good reputation from the doctor, coworkers and patients. Working as a medical assistant was not enough for her. She was a nurse and wanted to be a nurse. She went on and investigated how she could transfer her degree to America and began doing the paperwork. This involved having her school documents translated and certified. Her goal was also to help her family. Through this time she helped her mom come to America as well as many of her siblings becoming their head of household.

After doing all this she had to take her exam to be certified as a registered nurse. It was around this time when I met her at church. She had just become a Christian. She had taken the test twice and had not passed it. She was growing discouraged. The problem she had was the difficulty of understanding the material presented all in English. It was at this point that her mom pleaded with her and asked her to take it one more time. “Do it for me,” she said. This paid off. She received her Registered Nurse license.

During this time we were dating. When we married she went on to work as a nurse.  Her work trajectory that followed after this was all upward due to her hard work ethic to be excellent in everything she did. She liked working in outpatient surgeries due to the hours and moved around jobs every three years or so, primarily because she was recruited by employers who heard about her. At her last job in California she was getting top pay but it was around this time that we decided to move out of state. At this point she decided it was time to stay home but even in our new home location she was sought after as a nurse. She still volunteers for a community clinic, goes on a yearly medical mission trip and once again, her work ethic, care for people and patients distinguishes her.

My wife, the nurse, is of course much more than a nurse. She is a caring, loving mom of four children and one grandchild, beloved pastor’s wife, loving daughter with a servant’s heart for people and for the Lord. Her life is an example of persistence to succeed even when you have little to look forward and make things happen. With focus, determination, hard work ethic, a desire to help and serve others and to follow God’s will it is possible to succeed. The fruit of her labor can be seen in her two grown children, one a pastry chef and another one finishing up his Masters degree at MIT. She also has two more children growing up whom she has instilled her values. I am grateful for her because I am where I am now, in large part because of her example. She pushed me to pursue my undergraduate work and supported me during my career path. She has been the foremost cheerleader in all that I have done.

On behalf of all of those whom you’ve touched in many ways, thank you my dear wife, friend and lover.

Caring for a patient on a medical mission trip to Perú
Enjoying a laugh with an indigenous lady on
a medical mission trip to Oaxaca in 2017

 

Giving hugs is part of her (as well as a greeting kiss)

 

Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> familia, mexican-american, méxico, my wife, nurse, patricia, the best wife, tribute to my wife | Comments Off on Persistence to Succeed: A Tribute to my Wife

Mi gozo y mi fortaleza

Esta semana meditaba el texto que decía en Inglés que Dios es nuestro gozo y fortaleza (el texto era 1 Crónicas 16:27) y me hizo ver la falta de afecto que tuve en mi familia. Esto fue una “revelación” para mi.  Nunca he sentido que me ha hecho falta. Nunca he reclamado a nadie. Siempre he pensado que fue un hecho de que mi familia me ama aun así no me mostraran afecto entrañable.

Esto me llevó a pensar en mi vida cuando crecía como niño. ¿Cómo me llevó a pensar en mi vida y reflexionar sobre el amor o afecto no recibido? Parece algo extraño pero Dios usa su Palabra para hacernos pensar en nuestras vidas. Cuando oraba le decía que el era mi gozo y mi fortaleza aunque muchas veces no me sienta feliz y me sienta solo. Aún cuando hay dificultades en mi vida que no veo que me producen gozo. Esto me llevó a retroceder en mi vida de joven y aun de niño.  De joven crecí en la iglesia y mi crecimiento espiritualmente muy rápido. Pronto estaba enseñando y liderando. Como líder mi enfoque no era en mi. Pero al estar en casa me sentía solo. La comunicación en nuestra familia virtualmente no ha existido, no la que expresa sentimientos, sueños, y dificultades. No que no se expresaban emociones, sino que era difícil por lo menos para un varón entre mujeres. Esperar cariño y afecto a la edad de catorce hasta ser adulto era algo que no esperaba.

Retrocediendo aun más a los días de mi niñez. Crecí entre mujeres, habían ocho y aunque no todas estaban en casa, era el único hombre ya que mi hermano mayor no vivió con nosotros (es otra historia). Mi mamá trabajaba en el mercado vendiendo carne. No recuerdo pasar tiempo con ella en este periodo (pasé tiempo con ella en su vejez, ya casado y con hijos pero para este entonces ya era ella la que necesitaba de mi amor), tiempo conociéndonos y expresando amor. Vagamente recuerdo cariño de ella y por supuesto nunca escuché “te quiero”. Pero nunca dudé de su amor.

Escribo esto no porque deseo que me amen. El propósito es que fue algo que descubrí que ahora me hace ver el porque mi familia ha sido y es como es. Ellos también vivieron lo mismo. Esto también explica porque muchas veces no buscamos el afecto familiar o de cualquier otra persona.
Hoy tengo amor de mi esposa y mis hijos, de unos más que de otros. Pero no vive con el deseo de ser amado aunque sentirme amado se siente muy bien.

Pero volviendo a lo que leía en la Biblia esta semana. Mi gozo y mi fortaleza viene del Señor. En un mundo como el nuestro esperar un amor perfecto es irreal. Solo el amor de Dios es perfecto. Y cuando no nos sentimos amados o cuando somos ignorantes de que necesitamos amor, Él es nuestro gozo y fortaleza. Dios nos creo para vivir en familia, en comunidad pero nunca para tomar el lugar de Él.  Debemos expresar su amor unos a otros, pero no será perfecto. Y cuando experimentamos este amor a través de otros debe llevarnos a Él.  Nuestra familia aquí en la Tierra no es permanente. Sabemos que es temporal. Nos espera la perfecta familia en la eternidad que más que por las personas que están allá, es por la Divina Trinidad que llenará nuestra vida completa y compartiremos de su amor que lo llena todo. ¡Eso me da gozo y fortaleza!

Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> afecto famliar, Amor, amor familar, Fortaleza, gozo | Comments Off on Mi gozo y mi fortaleza

La Unidad en Cristo – Filipenses 2:1-11

Aparte de lo doctrinal, no hay nada que ha hecho más mal a la Iglesia de Cristo que la unidad. Nuestra falta de unidad ha causado que el mundo nos rechace y no desee escuchar. Lo peor de todo es que no es nuestro nombre el que está siendo deshonrado sino el de Cristo.
En Juan 17:11 nuestro Señor oró para que nosotros como Iglesia fuéramos uno en Él. Esa fue su oración y debe ser nuestro deseo en la iglesia.

En Filipenses 2:1-4, Pablo comparte la motivación de esta unidad expresando cuatro indicativos que comienzan con “si” y el enfoque de la unidad en los versículos 5-11 mostrando él cómo nuestro Señor Jesucristo es el Señor su Iglesia.

Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube

 

Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> consolacion en Cristo, Cristo Señor, exaltación de Cristo, Filipenses 2, harmonía, imitando a Cristo, la unidad en Cristo, Señor Jesucristo, un mismo pensar, una mente en Cristo, unidad | Comments Off on La Unidad en Cristo – Filipenses 2:1-11

Viviendo para Cristo – Segunda parte – Filipenses 1:20-30 – Segunda Parte

¿Cómo vivir para Cristo?

III. Debemos tener una tensión entre morir y vivir para Cristo vv. 21b-26

“…y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.
Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.
Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe, para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros.”

A. Tenemos vida eterna en Cristo y por esto no tememos la muerte v. 21b
“y el morir es ganancia”

Hoy día se piensa en la muerte como el fin o como el descanso especialmente en situaciones cuando las personas están sufriendo. Pero esto era así para Pablo. Parece ser algo raro, inusual y quizás radical las palabras de Pablo “y el morir es ganancia”.  Pensar en la muerte no es raro si entendemos en el contexto en el que estaba. Estaba en la prisión y existía la posibilidad de ser ejecutado. Pero esto no quiere decir que Pablo estaba huyendo del sufrimiento y la persecución.

Para Pablo, la muerte era la puerta a la eternidad para “estar con Cristo”. Su cuerpo era la morada temporal, y su espíritu estaría con el Señor (2 Cor. 5:8). Estar con Cristo era “muchísimo mejor” que quedarse.  Esta era su ganancia y es por esto que el no temía a la muerte. Pablo entendía y experimentaba lo que nuestro Señor habló acerca de la vida y la muerte. Fue su muerte que le dio vida eterna y esta vida no es dependiente de la muerte. Esta vida en Cristo es superior a la muerte. Esta vida la había experimentado cuando creyó en Jesucristo como su Señor y Salvador. Juan 12:24-26; 11:25-26

Para nosotros no es diferente. Nuestro Señor vino a morir por nosotros para darnos vida y para que no perezcamos eternamente sin Él (Juan 3:16).   Nuestra vida esta segura en Él no importa que pase con nuestros cuerpos. Morir es una ganancia para nosotros. Es LA ganancia que recibiremos una vez estemos fuera de este cuerpo porque nuestra vida en Cristo será realizada completamente. Será el comienzo de la perfección en Cristo.

B. Tenemos el privilegio de servir (producir fruto) a otros y compartir el evangelio vv. 22-26

“Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger.
Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor;
pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.
Y confiado en esto, sé que quedaré, que aún permaneceré con todos vosotros, para vuestro provecho y gozo de la fe,
para que abunde vuestra gloria de mí en Cristo Jesús por mi presencia otra vez entre vosotros.”

Pablo dice que está en un “estrecho” o una situación que produce tensión. Esta tensión es entre su deseo de morir y estar con Cristo y seguir viviendo por la necesidad de servir a otros. Son dos cosas buenas y aunque estar con Cristo era “muchísimo mejor” Pablo no era egoísta pensando en solo su beneficio. Diciendo esto Pablo les esta dando el ejemplo de Cristo que describe en el capítulo 2. Esta tensión le causaba no saber que hacer o escoger.

Vivimos con esta tensión entre morir, y esto no significa que es algo que deseamos porque estamos deprimidos o cansados de vivir, sino como una realidad externa debido a cosas que no podemos controlar. La muerte es una realidad y será una realidad para nosotros pero como creyentes deseamos vivir para cumplir la voluntad de Cristo en la tierra.

Pablo dice que estar viviendo en “la carne” es para el “fruto” de la obra. El quiere vivir para producir fruto espiritual en la vida de otros. Así como Pablo, nuestro deseo de permanecer en esta tierra es para la causa de otros. Queremos vivir para el provecho de otros y comunicarles el mensaje de salvación. Nuestra vida debe producir ese fruto en la vida de otros y esa debe ser nuestra motivación.  Esto trae gozo y fe a ellos y hace abundar nuestra “gloria” en Cristo Jesús.  No servimos para jactarnos de algo o crear fama o nombre para nosotros sino para la gloria de Cristo.

Anteriormente te he dicho que en ocasiones me he preguntado si Dios me dijera ¿Para qué quieres que te deje vivir? Mi respuesta es para ti. Añadiría que quiero producir fruto en mi servicio a Dios. No quiero vivir para vivir en el “estatus quo” espiritual de muchos creyentes hoy día. No quiero vivir una vida “normal”. Quiero vivir una vida en Cristo que produce fruto espiritual en mi servicio a otros y en comunicar a otros el evangelio.

¿Para qué quieres vivir tu?

IV. Debemos tener una conducta digna del evangelio de Cristo vv. 27-30

A. Debemos vivir como ciudadanos del Reino de Dios v. 27

“Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo, para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu, combatiendo unánimes por la fe del evangelio

La palabra que se usa para conducta es “ciudadanos” que solo se usa aquí y en Hechos 23:1.  Los Filipenses vivían en una ciudad considerada “mini imperio romano”. Tenían el título de ser “colonia” del imperio romano lo cual se obtenía por medio de lealtad y servicio a Roma. Los que eran ciudadanos de Filipos se sentían orgullosos de esta colonia romana. Los ciudadanos eran leales a ella, celosos con su cultura y trataban de mantenerse libre de la infiltración e influencia de otras colonias y ciudades.

Pablo le dice a la iglesia de Filipos que deben vivir como ciudadanos “dignos” del evangelio de Cristo. Ellos deben ser la colonia de Cristo en la colonia Romana. Esto era claro para los Filipenses al conectar este concepto con sus vidas como seguidores de Cristo.

El cristiano es salvo por Cristo y como tal ya no vive para si sino para Él. Su lealtad es a Cristo y a su evangelio. Sus valores, sus prioridades, su cultura, su vida completa  deben reflejar  o ser compatible como ciudadano del Reino de Dios. Lo que decimos que creemos debe ser lo que vivimos o mostramos. Pablo explicará en más detalle en esta carta esos valores y ética moral por la cual debemos vivir. (cf. Col. 3:8-14)

Es importante que notar que Pablo no les da una lista de reglas para cumplir. Todo se conecta con “el evangelio de Cristo”. El evangelio de Cristo no es solo compartir que Cristo murió, fue sepultado y resucitó, que toda persona que lo escucha debe creer en Él  y arrepentirse. El evangelio es la vida en Cristo que vivimos después de creer en Él. Es vivir en Cristo y para Cristo como lo enseña su Palabra.

De igual manera, nosotros hoy día debemos vivir como ciudadanos dignos del evangelio de Cristo. Antes de ser ciudadanos de cualquier país, somos ciudadanos del Reino de Dios. Somos seguidores de Cristo que vivimos para Él. Nuestra lealtad es a Él antes que a cualquier otro.

Hoy día se habla mucho de estar orgullosos de ser americanos  pero el comportamiento de los políticos y aun de los ciudadanos no deja mucho de que estar orgullosos. Y es triste que aun la Iglesia de Cristo no cree ni vive diferente al mundo. Creo que la falla ha sido de nosotros los que enseñamos. Hemos fallado en comunicar la ética bíblica del evangelio para vivir en este mundo. No lo hemos hechos porque no queremos ofender a nadie. No queremos que las personas se vayan de la iglesia. Los resultados son obvios.

No hay nada malo de sentirse orgullosos de nuestro país, debemos también participar dando nuestra voz y voto, pero como cristianos nuestro llamado es vivir como ciudadanos del reino. Debemos preguntarnos,

¿Refleja mi manera de vivir lo que creo acerca del evangelio o reino de Cristo? ¿Pueden ver otros en mi, mi amor, lealtad y fidelidad a Cristo sobre todas las cosas? ¿Hay consistencia en lo digo creer acerca de Cristo y lo que vivo (y comunico) en mi vida diaria?

Por favor dejemos las excusas de que no somos perfectos. Nuestro llamado es el de vivir como ciudadanos dignos del evangelio de Cristo. Hagamos orgullosos a nuestro Señor con nuestra manera de vivir en este mundo. Protejamos la pureza y la unidad de su Iglesia viviendo de acuerdo a su Palabra. Nuestras vidas deben “adornar” (Tito 2:10) el evangelio con nuestra conducta santa. Nuestras vidas como ciudadanos del Reino de Cristo deben ser luminares a todos los ciudadanos de nuestros país. Queremos que los ciudadanos de este país vean que ser ciudadanos del reino de Cristo es la mejor manera de vivir. Pero comienza con nosotros la Iglesia de Cristo, individualmente y colectivamente.

B. Debemos estar firmes y unidos en nuestra fe en Cristo v. 27
“para que o sea que vaya a veros, o que esté ausente, oiga de vosotros que estáis firmes en un mismo espíritu”

Pablo les dice a los Filipenses que como ciudadanos del Reino de Cristo deben estar firmes en un “mismo espíritu”. La palabra “firmes” es una palabra militar. Los soldados en batalla están firmes contra el enemigo. Como iglesia debemos estar firmes resistiendo al enemigo que está activamente tratando de destruir no solo nuestra ciudad sino el mundo con sus engaños. Debemos resistirle en un “mismo espíritu” (es posible que la idea es “Espíritu” en este versículo. Mirar Fil. 4:1, 1:19, 2:1-4) El enemigo quiere infiltrar la iglesia para destruirla por dentro. Debemos resistirle unidos a través del Espíritu Santo quien nos da el poder para hacerlo. Debemos mantener esta unidad en el vínculo de la paz (Eph. 4:3) firmemente.

¿Estás firme en la fe con todos los demás de nuestros hermanos o eres de los que se ha quedado atrás?

C. Debemos combatir unidos por la fe del evangelio. v. 27c-28
“combatiendo unánimes por la fe del evangelio, y en nada intimidados por los que se oponen, que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios.”

1. Combatiendo unidos como soldados

Pablo no solo les dice que como ciudadanos del Reino deben estar firmes en la fe sino que deben combatir por la fe del evangelio.
No basta resistir sino también debemos “combatir” juntos sin temor como lo hace el ejercito. Luchan juntos con diligencia para ganar. Como creyentes somos llamados a juntos luchar con valor por nuestra fe en Cristo, la verdad revelada en su Palabra. Esto incluye testificar el evangelio de Cristo y todo lo que la Palabra de Dios nos dice en cuanto a la doctrina de la fe. ¿Porqué? porque el enemigo nos está atacando. El desea contaminar la verdad de Dios para que las personas no crean en Cristo.

Como cristianos ya estamos perdiendo por la falta de combatir “unánimes por la fe del evangelio”. Peleamos por cosas insignificantes y no por la fe del evangelio (esta semana leía sobre como cristianos están peleándose en Puerto Rico porque algunos de ellos invitaron a Franklin Graham a una cruzada evangelística. También lo que está pasando en nuestra política actual. Cristianos peleándose por asuntos políticos.)

Es por esto que hemos perdido la batalla en la inmoralidad que ahora es legal. Es por esto que hemos perdido la batalla en contra de la protección de los bebés que son matados a través del aborto. ¿Porqué? Porque hemos fallado en comunicare el evangelio de Cristo y vivir la verdad de Dios. Consecuentemente no estamos unidos defendiendo la vida y la moralidad sexual bíblica. Estos no son asuntos políticos, son asuntos bíblicos que afectan nuestra fe en Cristo. Ahora la ley nos está diciendo que debemos aceptar esto dentro de la iglesia sin importar lo que la Palabra de Dios dice. Nuestro llamado al mundo es decirles que esto es pecado, que necesitan a Cristo, deben arrepentirse y vivir para Él.

2. Combatiendo unidos con valor
 “y en nada intimidados por los que se oponen”

La palabra “intimidados” se usa para caballos cuando se asustan en medio de la batalla. No aparece en ningún otro lugar en la Biblia. Es muy posible que los de Filipo estaban siendo intimidados por el gobierno Romano para que fueran leales y adoraran a Cesar, al Emperador como señor. Pablo les dice que tengan valor en frente a esta oposición.

Similarmente sucede hoy en los Estados Unidos. Como creyentes debemos combatir por la fe del evangelio sin miedo. No debemos dejarnos agitar o intimidar por lo que vemos en nuestra cultura que es en contra de la verdad de Dios o por como el enemigo se opone y nos ataca.

3. Combatiendo una señal de nuestra salvación
“que para ellos ciertamente es indicio de perdición, mas para vosotros de salvación; y esto de Dios.”

Para los oponentes de Filipos, el hecho de que los creyentes resistieran adorar al emperador o a los dioses paganos era una señal que debían ser destruidos (sabemos que la persecución y muerte de los creyentes fue y sigue siendo una realidad). Pero Pablo les recuerda que la realidad es lo opuesto. Para los creyentes, el hecho de que resisten adorar a nadie más que a Cristo como Señor es una indicación de que son salvos y serán salvos eternamente.

Igualmente, nosotros debemos luchar por la verdad del evangelio sabiendo que no importa que nos pase aquí en los Estados Unidos, esto es una indicación de que somos salvos en Cristo. No temamos lo que el gobierno está haciendo, o las leyes inmorales, o los que nos atacan como intolerantes religiosos. Esto es una indicación de que somos salvos. Esto es de Dios, solo Él puede ayudarnos a permanecer fieles.

¿Estás combatiendo con nosotros por la verdad del evangelio con toda tu vida o estás sentado y cómodo sin hacer nada?

D. Debemos estar listos para sufrir por Cristo v. 29
“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él, sino también que padezcáis por él,
teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí.”

1. Es un privilegio conocer a Cristo
“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo, no sólo que creáis en él”

Pablo les dice que es un privilegio, un favor creer en Cristo. Esto lo sabemos muy bien. Nos sentimos muy bien cuando creímos en Cristo. Hablamos mucho de que tan grande es este privilegio. Pero Pablo no termina aquí.

2. Es un regalo de Dios
“Porque a vosotros os es concedido a causa de Cristo…sino también que padezcáis por él”

Pablo les dice a los Filipenses que estaban siendo perseguidos por su fe que esto es también un privilegio (literalmente “un don” o gracia) sufrir por él. Sabían que si sufrían con Él (Él sufrió la muerte de la cruz por nosotros, Fil. 2:8), reinarían con Él. Esto es lo que nuestro Señor nos enseño. El sufrimiento por Él es parte de nuestra unión con Él.
Juan 15:20 (John 15:20) Mirar también Mateo 10:17; 24:9; 2 Tim. 3:12; 1 Pedro 4:12-14

Debemos entender que cuando vivimos como ciudadanos del reino, rechazando todo lo que se opone a Cristo, las probabilidades de que sufriremos por esto, se incrementan.

Hay muchas maneras que podemos sufrir, pero Pablo tiene en mente persecución por vivir como cristianos. Somos pocos los que sufrimos aquí en los Estados Unidos pero no pienso que será mucho tiempo cuando también seremos perseguidos. Estamos muy cómodos, no creemos que estamos en una batalla espiritual, no compartimos el evangelio y el enemigo está tomando ventaja. Está trabajando arduamente para atraparnos como Iglesia. Llegará el momento en que llegará la persecución fuerte y nos hará despertar.

3. Es una manera de tener comunión (ser compañeros en el evangelio) unos a otros
“teniendo el mismo conflicto que habéis visto en mí, y ahora oís que hay en mí.”

Pablo les dice a los Filipenses que este mismo “conflicto” lo está pasando el. “Conflicto” significa “combate” o “competencia”. Es un acto público, como el de los gladiadores, en el cual alguien reta a otro. El reto o combate es por el evangelio. Pablo estaba preso por compartir el evangelio y estaba sufriendo. Pero este reto era un privilegio que lo recibió para seguir compartiendo el evangelio.

En estos retos no solo tendremos el ánimo y consuelo de nuestro Señor sino también tendremos comunión unos con otros (y con nuestros hermanos en otros países que sufren aun más que nosotros) así como Pablo lo tuvo con los Filipenses. Ellos eran compañeros en sus sufrimientos por causa del evangelio.

¿Cómo responderías si hubiera persecución y te pidiera el gobierno que fueras leal a él antes que a Cristo?

¿Cómo es tu lealtad y tu conducta como cristiano y ciudadano del cielo?
– ¿Estás viviendo firmemente en el evangelio?
– ¿Estás combatiendo como soldado por los que no conocen a Cristo?
– ¿Estás combatiendo por la fe en Cristo sin temor de lo que está pasando a tu alrededor?
– ¿Estás listo para recibir el regalo del sufrimiento por seguir a Cristo?

Resumimos las siete características que debemos tener para vivir para Cristo:

1. Debemos tener madurez espiritual vv. 12-14
2. Debemos tener un concepto correcto de quienes somos en Él vv. 15-18
3. Debemos recibir ayuda espiritual para seguir siendo fiel a Cristo v. 19
4. Debemos tener UNA expectativa y UNA esperanza en Cristo v. 20
5. Debemos tener un compromiso y enfoque singular en Cristo v. 21a
6. Debemos tener una tensión entre morir y vivir para Cristo vv. 21b-26
7. Debemos tener una conducta digna del evangelio de Cristo vv. 27-30

Esta semana leía sobre un hombre de 81 años de edad. Este anciano lleva un año y medio yendo una vez a la semana a un hospital  en Mobile Alabama a 45 minutos de su casa para abrazar y dar de comer a bebés.  Dice que se sienta y piensa al estar abrazándolos, “¿Qué serán cuando crezcan?” Así que para ayudar a que tengan un mejor futuro ha decidido con su esposa de 59 años de casados, que darán $1 millón de dólares para esta causa a través de su fundación.

Me encantó esto y lo que hace. Y aun más lo que dijo después:
“Cuando llegas a mi edad, tengo 81 años, le pregunto al Señor, ‘Muéstrame, a alguien donde pueda ayudarles'”, y sigue diciendo, “Puede que no pueda ayudar financieramente, puede ser que les doy un ride, o hago una llamada, pero pienso que mientras esté en la tierra, yo tengo que hacer algo para ayudar a otros.”

Me encanta su actitud. No sé si es creyente pero supongo por lo que dijo. Pero pienso, ¿porqué esperar hasta los 81 años para decidir esto?

Tu hoy día puedes decidir vivir TODA tu vida para Cristo o puedes seguir viviendo a tu manera. Quizás quieres esperar hasta los 81 años si es que llegas o hasta que estés mejor, o estés solo, etc…
Yo tuve que tomar esa decisión después de 10 años sin servirle en el ministerio. Pablo no perdió un día para vivir para Cristo desde que le conoció. Cristo te invita a vivir para Él hoy. Cuando comiences, Él te guiará y te dirá como debes servirle. Quizás serán en cosas pequeñas como este ancianito. Lo importante es que digas junto con Pablo, “Para mi, vivir Cristo, morir, ganancia.” Esta es mi oración para mi, para ti y para nuestra iglesia.

Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube
Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> ¿Cómo vivir para Cristo?, ciudadania celestial, ciudadanos del reino, combatiendo por la fe, compañeros en el evangelio, enfoque en Cristo, esperanza en Cristo, Filipenses, Viviendo para Cristo | Comments Off on Viviendo para Cristo – Segunda parte – Filipenses 1:20-30 – Segunda Parte

Viviendo para Cristo – Segunda parte – Filipenses 1:20-30 – Primera Parte

La semana pasada comenzamos este tema. Aprendimos que para vivir nuestra vida en Cristo debemos:

1. Tener madurez espiritual vv. 12-14
2. Tener un concepto correcto de quienes somos en Él vv. 15-18
3. Recibir ayuda espiritual para seguir siendo fiel a Cristo v. 19

Hoy queremos mirar otros elementos que son parte de cómo vivir para Cristo.

I. Debemos tener UNA expectativa y UNA esperanza en Cristo v. 20

“conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado; antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.”

A. Una expectativa firme e intensa de no ser avergonzado en nada
“conforme a mi anhelo y esperanza de que en nada seré avergonzado”

Pablo no tenía varias expectativas realistas o irreales. Su expectativa no era el fracaso. Su expectativa no era el tener oportunidades para predicar a Cristo, aunque las tuvo. Su expectativa no era salir de la cárcel aunque confió que sería liberado. Su expectativa no era que lo tratarían bien como prisionero. Tenía una expectativa firme e intensa, era agradar a Cristo por vida o muerte.   Su expectativa era una, que Cristo fuera magnificado, que fuera reconocido como grande en su vida ya sea viviendo o muriendo.

B. Una expectativa y esperanza segura de magnificar a Cristo en su cuerpo por vida o muerte
“antes bien con toda confianza, como siempre, ahora también será magnificado Cristo en mi cuerpo, o por vida o por muerte.”

Es importante notar que Pablo tenía un anhelo y esperanza de no solo de que en nada fuera avergonzado sino también que Cristo fuera magnificado en su cuerpo.  Es su cuerpo el instrumento útil para Cristo. Aunque estaba preso su confianza no era que pararía de sufría o pasar físicamente. Su anhelo, confianza y esperanza era en que Cristo iba a ser magnificado en su cuerpo en su muerte porque seguiría fiel o viviendo su vida.

Hoy día escuchamos de personas de todas las áreas incluyendo el cristianismo que han caído en problemas morales ya sea en el pasado o en el presente. Sus cuerpos cayeron en las garras de sus deseos pecaminosos. Pablo no se dejó dominar por su cuerpo y sus deseos malos.
¡Qué fácil hubiera sido para el entristecerse, deprimirse en la situación en la que estaba! Al contrario, tenía una expectativa y una esperanza de que en su cuerpo Cristo sería engrandecido.

Esta debe ser nuestra misma esperanza y expectativa. Esto tiene implicaciones en como nosotros vemos nuestros cuerpos. No son meramente carapachos donde mora nuestro espíritu. Nuestros cuerpos han sido hechos para magnificar a Cristo en todo tiempo. Sin tu cuerpo Dios no te puede usar y no le puedes magnificar. ¡Qué fácil es ser perezosos cuando estamos tan saludables! Es cuando nuestros cuerpos se empiezan a quebrantar que pedimos que Dios nos de salud. Pero no es para magnificarle a Él sino para no sufrir físicamente. ¡Qué diferente pensaba Pablo!

¿Es tu expectativa y esperanza firme e intensa de magnificar, alabar, engrandecer a Cristo con tu cuerpo mientras vivas?

II. Debemos tener un compromiso y enfoque singular en Cristo v. 21a
“Porque para mí el vivir es Cristo”

Literalmente esta parte dice, “Porque para mí vivir Cristo”. El verbo en esta parte puede ser “es” o “en” o “para” o “depende en” o “se enfoca en”. Lo que Pablo quiere decir es que vivir “su” vida tiene un compromiso y enfoque singular: Cristo. La vida de Pablo era, estaba, dependía, se enfocaba en Cristo.

Así debe de ser para nosotros. Todos tenemos que llegar al punto en nuestras vidas y decidir para que o para quien viviremos. Recuerdo cuando sucedió esto en mi vida en Julio del año 2009.  Fue después de un tiempo largo de alejamiento de Dios. Mi hijo mayor, que estuvo la semana pasada aquí estaba en un viaje misionero en la jungla de Ecuador. A propósito es la misma jungla a la que va un equipo de nuestra ubicación de la Universidad. No hubo comunicación por varios días. Yo estaba preocupado y pensaba lo peor. Fue en ese momento que Dios me hizo reconocer que mi propósito para vivir debería ser Él sobre todas las cosas. Le oré en ese momento diciendo, “Solo quiero tres cosas en este orden: te quiero a ti primero, quiero mi familia y quiero ser de bendición a otros.”  Desde ese momento mi enfoque cambió. Le di mi vida primero a Él. Me comprometí a vivir para Él.
Tu también tienes que llegar a decir vivir para Él. Esto no sucede automáticamente.

Esto tiene varias implicaciones para nosotros.

A. Nuestros cuerpos son presentados como un acto de sacrificio y servicio a Dios – Rom. 12:1

Nuestros cuerpos son ofrecidos a Dios como un acto de adoración y servicio a Él. Todo lo que hacemos debe ser un acto de adoración para agradarle.

B. Nuestras mentes son sometidas al señorío de Cristo – Romanos 12:2; 2 Corintios 10:5; Fil. 4:8

No solo nuestros cuerpos deben ser presentados sino también nuestras mentes deben ser renovadas y sometidas al señorío de Cristo. Nuestros pensamientos deben ser sometidos a Cristo.

C. Nuestras vidas de fe están dedicadas a ser y hacer discípulos de Cristo – Gal. 2:20

Para Pablo su vida de fe en Cristo tenía un propósito y enfoque singular y era vivir en todo para Cristo como su seguidor y ayudar a otros a conocerle. El vivía para esto.

D. Nuestro diario vivir es en Cristo y para Cristo no para nosotros mismos.

Esto también implica que nuestro diario vivir debe ser para Cristo. Esto cambia nuestros valores y aun nuestra manera de actuar. Cambia y altera lo que es importante. Pablo no miraba un dicotomía entre su vida y la vida de Cristo. Su vida era Cristo. Cristo era su vida. Vivir era vivir para Él, morir era morir para Él. Rom. 14:8 Su vida lo expresaba a Cristo en todo momento.

¿Tiene tu cuerpo, tu mente, tu vida de fe, y tu diario vivir a Cristo como el enfoque singular?

Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube
Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> ¿Cómo vivir para Cristo?, ciudadania celestial, ciudadanos del reino, combatiendo por la fe, compañeros en el evangelio, enfoque en Cristo, esperanza en Cristo, Filipenses, Filipenses 1, Viviendo para Cristo | Comments Off on Viviendo para Cristo – Segunda parte – Filipenses 1:20-30 – Primera Parte

Viviendo para Cristo – 2 parte

La semana pasada comenzamos el tema de cómo vivir para Cristo. Comenzamos hablando de lo que significa vivir para Cristo. Dijimos que no es una relación de socios de 50-50 por ciento. Es una entrega 100% a Él. Hoy queremos mirar otros elementos que son parte de cómo vivir para Cristo.

Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube
Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> ¿Cómo vivir para Cristo?, ciudadania celestial, ciudadanos del reino, combatiendo por la fe, compañeros en el evangelio, enfoque en Cristo, esperanza en Cristo, Filipenses, Viviendo para Cristo | Comments Off on Viviendo para Cristo – 2 parte

Consejos sobre el Uso de la Tecnología

La tecnología puede ser útil y ayudarnos a hacer las cosas mejor, especialmente en la comunicación pero debemos ser estratégicos e intencionales. Algunas cosas que he aprendido, algunas muy recientes sobre la comunicación las comparto en esta entrada. Son puntos generales y no quiere decir que están escritos en piedra. Se pueden ajustar pero estos me ayudan y me guían en la comunicación. 1. La mejor forma de comunicación se lleva a cabo en persona. Esto toma tiempo y requiere ajustes de horarios pero es la mejor manera de tener comunicación personal. 2. El correo electrónico es bueno para mandar información que requiere ser leída con cuidado y requiere una respuesta ya sea corta o apropiada a ella. El uso de las palabras precisas, con gramática adecuada, es crucial. Si después de varias correos sobre el mismo tema no hay claridad en lo que se quiere comunicar, es mejor hablarlo en persona. 3. Los textos son apropiados para comunicación breve que requiere respuestas de si o no, o con mucha brevedad. Se usan para ahorrar tiempo cuando se requiere respuestas breves e inmediatas. Textos de más de un párrafo son informativos pero en ese caso es preferible enviar un correo y explicar un poco más sobre el tema. Comunicación via textos es el menos adecuado para la comunicación que requiere el trato de asuntos personales. Es muy fácil comunicar lo equivocado ya que no se toma en cuenta el tono ni la forma de expresar que se hace en persona. 4. Facebook (y otros semejantes) es útil (lo digo habiendo estado usando Facebook desde unos pocos años de su comienzo cuando solo era para Universitarios) para varias formas de comunicación e información: – Es para mantener a otros informados sobre asuntos personales, especialmente amigos y familiares a través de datos y fotos personales. Hay que ser prudentes en que comunicamos y como lo comunicamos. Preferiblemente crear una lista de las personas con diferentes propósitos. Por ejemplo, yo tengo una lista de “familiares” y cuando quiero compartir algo solo a ellos lo hago y los demás “amigos” no lo pueden ver. – Es para compartir información general de lo que pasa en nuestra comunidad y país como eventos y noticias. Debemos ser cuidados al publicar información, no compartir lo que solo es sensacional y asegurarse de su veracidad. – Es para compartir artículos, textos bíblicos, y testimonios que nos ayudan a crecer espiritualmente (y ayudan a los no creyentes a buscar a Dios) y edifican a otros. Hay que tener cuidado con citas breves que no tienen contexto, ya sean bíblicas o por alguien más ya que estas se pueden interpretar de muchas maneras. – No es para entrar en peleas políticas. Artículos políticos deben ser seleccionados cuidadosamente. Estos deben ser verídicos y que ayuden a otros a ser mejores ciudadanos. – No es para expresar todas nuestras emociones y frustraciones. Tengamos mucho cuidado también en como “comentamos” en lo que otros publiquen. Como dicho antes, esto se puede dar a diferentes interpretaciones. – No es para modelar y presentar nuestras fotos personales. Es prudente no poner fotos personales en “público” y especialmente de niños ya que estas estarán en el internet para siempre. Así es como personas crean perfiles falsos (aun de niños) usando estas fotos. – No es para añadir a todo el mundo y tener “amigos”. La regla general mía es que no añado a alguien que no conozco en persona. Hay excepciones pero generalmente son personas que están relacionadas con otras que conozco. – La normas de comunicación mencionadas anteriormente aplican a los mensajes via Facebook. Como creyentes el apóstol Pablo nos dice, “Solamente que os comportéis como es digno del evangelio de Cristo..” ya sea en persona o a través de la tecnología. Espero que todo esto no pueda servir y ayudar a vivir aun mejor como creyentes en un mundo con tecnología tan avanzada.
Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> consejos., tecnología, uso de la tecnología | Comments Off on Consejos sobre el Uso de la Tecnología

¿Para qué o para quién Vivir?

Un hombre llamado Francis Lee Smith dedicó 39 años construyendo una casa de madera  o la “casa de sus sueños” en el valle de Wapiti en Wyoming muy cerca del parque nacional de Yellowstone.  Este hombre excéntrico lo hizo todo él, sin planes profesionales. Al terminar el primer piso, su esposa y sus dos hijos se fueron a vivir allí. Pero el siguió trabajando día y noche. La casa era muy rústica, no había agua potable, electricidad, ni comodidades. Cocinaban en estufa de madera, dormían en el piso, o en casas como las de los perros. Esto tuvo repercusiones y eventualmente su esposa se divorció de él, se llevó a los niños y se mudó a otra ciudad.  El siguió trabajando en la casa añadiendo varios pisos. En 1992 Smith se cayó de un balcón mientras trabajaba y se murió. Su cuerpo fue encontrado dos días después. La casa esta de venta a $750,000.

Este hombre vivió para construir una casa y lo perdió todo por una casa que al verla realmente es muy fea. ¡Qué triste! ¡Lo dio todo por nada!

Considera las siguientes categorías para las cuales las personas viven hoy día. Estas las podemos ver descritas en el libro de Eclesiastés como opciones o razones por las cuales las personas viven pero no son suficiente para llenar el vacío espiritual que llevamos en nuestro ser. 

1. La felicidad (o auto realización o sueños personales) personal (psicológica) – Buscar la fama, el 
        éxito personal, el poder. Eclesiastés 8:15
2. El placer (física) – Satisfacer los deseos físicos y sexuales. Eclesiastés 1:8; 2:10
3. La religión (espiritual) – Eclesiastés 5:1-5
4. El materialismo (material) – Buscar el dinero, las posesiones – Eclesiastés 2:1-11; 22-23; 5:10
5. La caridad/buenas obras (social) Eclesiastes 7:20; 11:1-2
6.    El conocimiento (intelectual) – Buscar el conocimiento, la inteligencia, la sabiduría humana. 
       Eclesiastés 1:7-18

Dios nos creo para Él y solo Él puede llenar ese vacío (Eclesiastés 3:11; 12:13-14). Ninguna de las opciones de arriba de llenaran ese vacío.  Cuando rendimos nuestra vida a Cristo por fe, Él viene y llena ese espacio en nuestra vida. El debe ser tu Señor. Pero es posible que como creyente vivas por algunas de estas razones que hemos mencionado. Pero esto no lo que la Biblia enseña como la razón para vivir nuestras vidas una vez conocemos a Cristo. Si eres cristiano, cuando creíste le diste toda tu vida y fuiste llamado a vivir para Cristo. Es una entrega 100% a Él. El mundo de hoy nos ofrece otras alternativas algunas ridículas como la de Smith. Ninguna de estas vale la pena.

San Pablo dijo en Filipenses 1:21: “Porque para mí el vivir es Cristo y el morir es ganancia.”  Literalmente esta parte dice, “Porque para mí vivir Cristo”. El verbo en esta parte puede ser “es” o “en” o “para” o “depende en” o “se enfoca en”. Lo que Pablo quiere decir es que vivir “su” vida tiene un compromiso y enfoque singular: Cristo. La vida de Pablo era, estaba, dependía, se enfocaba en Cristo.

Así debe de ser para nosotros. Todos tenemos que llegar al punto en nuestras vidas y decidir para que o para quien viviremos. ¿Qué decidirás hoy?

Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> ¿Cómo vivir para Cristo?, ¿Para qué o para quién Vivir?, eclesiastés, vivir para Cristo | Comments Off on ¿Para qué o para quién Vivir?

La Obra de Dios en Nosotros – Filipenses 1:1-11 – Segunda Parte

Pablo a través de su relación con la iglesia en Filipos nos muestra como el Señor está haciendo la obra en ellos y como lo hace en nosotros. Hasta aquí hemos visto que Dios lo comienza a hacer cuando conocimos a Cristo. Este proceso dura toda la vida. Hay dos maneras más.
2. La obra de Dios envuelve la participación mutua en el evangelio. vv.7-8
Pablo usa la palabra “koinonia” que se traduce “compañerismo” en Español para hablar de como la obra de Dios envuelve una participación mutua o compañerismo mutuo. Este compañerismo que tiene su base en nuestra unión en Cristo (desde que creímos) es más que disfrutar tiempo juntos con personas que nos quieren o ser amigos en Cristo. Es más que tener un tiempo de comida compartida, visitas, afecto mutuo de amistad. Este compañerismo que nos ayudará llevar a cabo la obra de Dios en nosotros envuelve más que esto.
A. Compañerismo en el evangelio Fil. 1:5, 7; 4:15
Pablo expresa el gozo que es orar por los Filipenses y lo que justamente siente (con su ejemplo está mostrando la actitud que ellos deben tener unos con otros) porque les tiene en su corazón, en sus prisiones “y en la defensa y confirmación del evangelio”. Todos ellos son “participantes” o compañeros de la gracia desde le primer día en que creyeron en Cristo. 
¿Qué quiere decir esto? Primero, que la iglesia de Filipos entendió la misión de compartir las Buenas Nuevas de Salvación a todas las naciones desde su nacimiento. ¿No debe ser esto así en cada iglesia pero especialmente la nuestra?
Segundo, no solo lo entendían sino que ayudaron a Pablo dándole el apoyo espiritual y moral y con la ayuda económica. Fue la iglesia que fue más constante en apoyarlo a través de su ministerio (Fil. 4:15). Todos nosotros en esta iglesia debemos apoyar en todas formas lo que estamos llevando a cabo aquí en Tyler (esto quiere decir que entendemos que es nuestra misión y que estamos comprometidos a ella). 
Tercero, estaban activamente envueltos no solo defendiendo el evangelio que Pablo predicaba sino que lo estaban viviendo y compartiendo. Ellos también estaban teniendo los mismos conflictos que Pablo tenía por compartir el evangelio. Phil. 1:30
¡Esto es compañerismo en el evangelio! No era simplemente ayudar a Pablo orando por el y brindándole ayuda económica. Ellos estaban viviendo lo que Pablo les había compartido. Esto es lo que debe ser el caso en nuestra iglesia. Todos estamos unidos en la misión de ser y hacer discípulos. No es solo el trabajo del pastor o líderes. El enfoque no es tampoco en nuestras necesidades como consumidores. Cuando comenzamos a ver lo no nos dan o hacen las personas de la iglesia para o por nosotros perdemos el propósito por el cual Dios formó la iglesia. Existimos para compartir el evangelio con otros a través de toda nuestra vida. La expresión verbal y el modelo de vida son indispensables para llevarlo a cabo. Esto hacía la Iglesia de Filipos.
Esto hacía que Pablo expresara aun más su amor hacia ellos:
Porque Dios me es testigo de cómo os amo a todos vosotros con el entrañable amor de Jesucristo.” v. 8
Este amor no era superficial sino profundo arraigado en el evangelio de Cristo. Hoy día el amor entre nosotros es superficial. Amamos porque nos aman o cuando nos aman. Amamos porque queremos ser amados. Amamos porque queremos recibir algo. No amamos porque nos une el propósito que tenemos de vivir y compartir el evangelio con todo el mundo. Necesitamos amarnos con el “entrañable amor de Jesucristo”. ¡Señor enséñanos a amar así! 
Dios quiere usarnos para ser “luminares en el mundo” que resplandecemos en una “generación maligna.” (Fil. 2:15) La obra de Dios en nosotros no solo envuelve entender y estar persuadido que Dios está llevando a cabo la perfección en nuestra vida sino que vivimos en misión para compartir con otros el evangelio.
¡Esta es la clase de compañerismo que necesitamos y que Dios nos manda a tener en Cristo! El resultado será que el amor de Dios rebosará entre nosotros.
B. Compañerismo en el Espíritu – Fil. 2:1-2
Esta relación de colaboración en el evangelio es obra del Espíritu Santo. Cuando no sucede es porque estamos viviendo de acuerdo a nuestros deseos. Pero cuando sucede es porque nos estamos sometiendo al Espíritu Santo.
“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa.”
El compañerismo en el evangelio es una unión que viene a través del Espíritu Santo. Es el Espíritu Santo que nos guía, nos da poder y nos usa al compartir con otros y nos une en un mismo sentir. Esto se puede destruir con la desunión y falta de armonía. Esto comenzaba a suceder en Filipos y Pablo tiene que mencionarles por nombre en la carta que debía ser leída a todos. Debemos someternos al Espíritu Santo de Dios para tener compañerismo en el evangelio.
Además debemos tener,
C. Compañerismo en el sufrimiento de Cristo  Fil. 3:10
“a fin de conocerle, y el poder de su resurrección, y la participación de sus padecimientos, llegando a ser semejante a él en su muerte”
Cuando compartimos el evangelio a través de nuestras vidas diarias en todo lugar, y alumbramos con nuestras vidas las vidas de aquellos que no conocen a Cristo podemos esperar sufrimiento. Cuando, como iglesia estamos envueltos en esta misión compartimos el fruto de ver a personas conocer a Cristo. Compartimos el fruto de ver personas crecer en Cristo, pero también compartimos nuestro sufrir en Cristo. No pensemos que estaremos en este mundo sin experimentar pruebas, luchas y aun sufrimiento. Esto no es bíblico. Y no pensemos tampoco que el sufrimiento viene por experiencias difíciles. Los sufrimientos de Pablo fueron por causa del evangelio y venían de personas que le tenían envidia o aun querían matarlo por hablar en contra de la religión judía. Habrán personas que te odiaran y te harán sufrir porque vives para Cristo.
Es a través del sufrimiento que conocemos más a Cristo. Es a través del sufrimiento que crecemos más en Cristo. Y en ese sufrimiento no solo tenemos comunión o compañerismo con Cristo sino unos con otros.
¿Cómo funciona esto prácticamente? 
Esto es algo que compartimos juntos en grupos pequeños, en el discipulado de grupo o uno a uno, en los momentos de interacción en la iglesia y fuera de la iglesia. Allí compartimos lo que Dios está haciendo en nuestras vidas y a través de nuestras vidas. 
Si esto no es parte natural de tu diario vivir te estás perdiendo de la obra que Dios quiere hacer en tu vida. ¡Quizás por eso te sientes apático a las obra de Dios en ti¡ Quizás por esto te sientes aburrido, deprimido, cansado, lejos, enojado y tienes un espíritu de crítica. ¡No estás viviendo el plan de Dios para tu vida!
Recuerda que el enfoque de estos momentos es tener comunión en lo que Dios está haciendo a través del evangelio en tu vida y en mi vida. ¡No es para quejarnos, para buscar nuestros intereses personales o para criticarnos! Esto es exactamente lo que Pablo corrige a la iglesia de Filipo a NO hacer.
Esta comunión se comparte también con otros creyentes en otros países a través de los informes que leemos. Espero que estés informado en lo que está pasando a los creyentes en otros países. Esta semana leí de las tres familias que fueron echadas de un pueblo indígena en Oaxaca por ser creyentes. Están sufriendo por su fe pero no la negaron. No tienen casa ni posesiones pero lo tienen todo en Cristo. Oremos por ellos y seamos parte de sus sufrimientos.
La obra de perfección comienza cuando conocemos a Cristo, sigue desarrollándose a través de nuestra participación en vivir y comunicar el evangelio pero también
3. La obra de Dios envuelve el amor de Dios que produce carácter espiritual vv. 9-11
Para que la obra de Dios sea una realidad en nuestras vidas, deber haber crecimiento en nuestro desarrollo espiritual. Entiendo que hay muchos que son parte de nuestra iglesia que viene de lugares diferentes y de iglesias diferentes. Sin embargo, tu deseo debe ser el crecer en Cristo. Tu deseo debe ser que haga la obra en tu vida y tu vida produzca carácter espiritual.  Estoy convencido que Dios te trajo a ti y a mi aquí. Pero también creo que no te trajo para que te estaciones en tu vida espiritual. Tampoco te trajo para que andes a toda velocidad causando choques y daños.Te trajo para que crezcas espiritualmente. Si este no es tu deseo quizás estés en la iglesia equivocada. 
La clave para el carácter espiritual es el amor de Jesucristo. Miremos que Pablo ha dicho que ama a los Filipenses con el entrañable amor de Jesucristo en el versículo 8 y ahora en el versículo 9 ora para que ellos tengan ese amor en abundancia.
A. Amor basado en entendimiento y discernimiento v. 9

“Y esto pido en oración, que vuestro amor abunde aun más y más en ciencia y en todo conocimiento”
Pablo ora que el amor de los Filipenses “abunde más y más”. Pero este amor no es un amor superficial ni emocional ni subjetivo. Es un amor basado en “ciencia y en todo conocimiento”. La palabra “ciencia” significa “entendimiento” o el hecho de entender o saber algo. La palabra “conocimiento” se puede traducir como “discernimiento” y da a entender lo que es bueno y malo.
El amor que debemos tener unos a otros y en cual debemos crecer es un amor basado no en emociones o percepciones que tenemos. Nuestro amor debe estar basado en el entendimiento y el conocimiento de lo bueno y malo basado en la Palabra de Dios. El amor no es amor ciego, un amor que no tiene base en la verdad de Dios.
Recordemos que nuestro entendimiento y conocimiento está afectado por el pecado y muchas veces vamos a equivocarnos en lo que nosotros pensamos que es amar y es por esto que debemos guiarnos por la Palabra de Dios.  
B. El resultado de este amor v. 10-11a
1. Comprobaremos lo que es excelente v. 10a
“para que aprobéis lo mejor”
Cuando  amamos con el amor de Dios basado en su verdad podemos experimentar lo que excelente de Dios. La razón porque no experimentamos las excelencias de Dios es porque seguimos aferrados a nuestra manera de amar. Solo el amor de Cristo nos da esa libertad para experimentar lo mejor de Dios en nuestras vidas. Si sigues aferrado a tu camino no experimentarás lo mejor de Dios.
2. Seremos sinceros v. 10b
“a fin de que seáis sinceros”
Cuando nuestro amor está basado en el entendimiento y conocimiento de Dios basado en su Palabra nuestro carácter será puro. La idea de la palabra “sincero” es la de la luz que muestra la realidad. Porque la Palabra de Dios sacará a luz lo que no es amor. Esto producirá en nosotros carácter que evidentemente mostrará sinceridad, algo que no tiene contaminación, que es puro. 
En esta semana miraba un video de un meteorólogo que estaba en Florida. Estaba parado mientras el viento supuestamente lo empujaba. De repente en el trasfondo aparecieron dos jóvenes caminando sin ningún problema. Este meteorólogo no fue sincero y fue descubierto accidentalmente por estos jóvenes. Nosotros también tendemos a pretender así como creyentes. 
Cuando “amamos” a otros y renegamos antes, durante o después no es el amor sincero de Dios.
Cuando amamos con el amor de Dios produce sinceridad, pureza, no pretendemos y nuestras motivaciones hacia otros son correctas. No cuestionamos todo lo que otros hacen ni hacemos algo por ellos con duplicidad. Esto no es amor, esto es lo opuesto. San Pablo nos dice en Romanos 12:9 “El amor sea sin fingimiento. Aborreced lo malo, seguid lo bueno.”
Debo admitir que soy muy auto consciente y muchas veces cuestiono en mi mente lo que otros hacen y porqué lo hacen. Esto no es correcto y debo aceptar que lo que hacen lo hacen con amor sincero.
Entendamos también que el texto no dice que debemos decirles a otros todo lo que pensamos usando el pretexto de ser “sinceros”. Esto si ofende a la otra persona es pecado. Nuestras emociones deben sujetarse a la Palabra de Dios y no darles rienda suelta.
Nos falta mucho en la Iglesia de Cristo hoy. El mundo es experto en identificar nuestras faltas y una de las más prominentes es la falta de sinceridad. Ellos pueden ver lo que somos y lo que aparentamos ser. Cuando ven que estos no concuerdan nos acusan con razón. La falta de sinceridad les repela de nosotros y perdemos nuestra crediblidad.
Quiero decirles que mi amor para Uds. es sincero. No tengo intención de mostrar algo que no soy. Cuando digo que los quiere, significa que los quiero. Cuando les digo que están haciendo algo bien lo digo con sinceridad y no solo para hacerlos sentir bien. Cuando les digo algo, especialmente para corregir, lo digo con sinceridad no para hacerlos sentir mal sino porque veo lo que Dios quiere hacer en sus vids. Lo veo hoy al estar en frente de Uds. y compartir la Palabra de Dios. Dios quiere que su iglesia sea una iglesia que muestre el amor de Dios.
3. Seremos sin tropiezo cuando Cristo venga v. 10c
“e irreprensibles para el día de Cristo”
La idea de “irreprensibles” es de no causar tropiezo (cf. 1 Cor. 10:31). Cuando amamos basado en el conocimiento y discernimiento de Dios seremos personas que no causaremos que otros tropiecen. Constantemente estaremos evaluando nuestro caminar conforme a lo que Dios dice, cuidando de que amemos de acuerdo a su verdad. El amor tiene cuidado de que no hagamos a otros tropezar. 
Si hay algo en que fallamos y hemos fallado como iglesia es en esto. Esto ocasiona que creyentes tropiecen y no quieran seguir a Cristo. La oración de San Pablo es que tengamos un amor que nos lleve a ser irreprensibles, sin tropiezo hasta el día que Cristo venga. La teología de Pablo que motiva a una vida que es digna del Señor la presenta en sus escritos a la luz de la venida de Cristo. La oración es que cuando el día de Cristo venga pueda ver nuestra fidelidad como comunidad (no personas individuales) de creyentes unida en Él.
4. Seremos llenos de buenos frutos de justicia por medio de Jesucristo v. 11a
“llenos de frutos de justicia que son por medio de Jesucristo”
Los frutos de vivir de acuerdo al amor de Dios basado en su verdad es la “justicia” que viene directamente de nuestro Señor Jesucristo. Es porque permanecemos en Él que podemos producir fruto que es bueno, agradable y justo delante de sus ojos. Estos frutos o fruto vienen del Espíritu Santo (Gal. 5:22-23) y no de nuestros esfuerzos. ¡Jamás produciremos frutos de justicia aparte de nuestra dependencia de Cristo! Es la obra de Dios en nuestras vidas a través de Cristo que produce una vida con frutos de justicia. Permanecer arraigados en Cristo produce fruto, comportamiento moralmente y espiritualmente agradable a Dios.
C. El Propósito de este amor v. 11b
“para gloria y alabanza de Dios”
El propósito de la obra de Dios en nosotros no es para que nosotros nos sintamos orgullosos. Todo, todo lo que resulta es “para gloria y alabanza de Dios”. Es la obra de Dios en nosotros y no nosotros en la obra de Dios.
Pablo termina su oración con mucho ánimo confiando en que Dios perfeccionará a cada creyente “para gloria y alabanza de Dios”. Nosotros tenemos esa misma esperanza. Es tiempo de acercarnos a Dios y arraigarnos en nuestro Señor Jesucristo para que Él haga su obra en nosotros. Él nos ofrece una manera excelente para vivir en este mundo que Pablo dice es “perverso”. La mesa está puesta para ti y para mi como SU iglesia. Tu puedes venir y comer de este banquete o puedes seguir comiendo la comida chatarra. Junto con Pablo te invito a escojas el camino excelente y superior de Cristo. ¡Vivamos esto juntos como iglesia!
Facebook        Twitter        Instagram        Sitio Web   Youtube
Material is copyright by eigaldamez. Permission is given
to re-post or reproduce without editing the content.

Disclaimer:
The contents of all personal web pages and blogs published are solely my responsibility.
Statements made and opinions expressed on personal pages are strictly those of the author and not of any organization, church, or school.

<span class="entry-utility-prep entry-utility-prep-cat-links">Posted in</span> Filipenses, Filipenses 1:1-11, gozo, la obra de Dios en nosotros, Oración, Santidad, santificación | Comments Off on La Obra de Dios en Nosotros – Filipenses 1:1-11 – Segunda Parte